Versiones estenográficas

Versión estenográfica del comentario del doctor Ricardo Monreal, Coordinador de Organización y Enlace Territorial de la Coordinación Nacional de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación, para el noticiario “José Cárdenas Informa”, de Grupo Fórmula, sobre un elefante que hay, que es la delincuencia organizada y que va a querer influir en la toma de decisiones políticas.

Qué tal, Pepe. Buenas noches.

Se ha iniciado el proceso formal para la sucesión presidencial, pero junto con ello más de 20 mil cargos de elección popular, y obviamente debemos extremar precauciones y también ser muy cuidadosos en los perfiles de quienes vayan a representar la contienda, independientemente del Partido que sea.

Porque hay un elefante en la sala que no puede ser invisibilizado. Hay un elefante que no puedes tú simular que no lo ves. Hay un elefante que es la delincuencia organizada y que va a querer influir en la toma de decisiones políticas.

Si ya tiene a su favor territorios completos controlados, por qué no las estructuras políticas de decisiones fundamentales, desde un modesto regidor hasta un gobernador, o a un senador, o a un diputado federal.

Por eso nos hace recordar estos días, Pepe, lo que sucedió recientemente: el ataque directo a funcionarios responsables de la seguridad y la justicia.

Y para mí este es un límite infranqueable, irreductible y no tolerable. En ningún Estado de Derecho que se precie de ser demócrata, puede tolerarlo.

Aún en los casos donde estos funcionarios llegan a fallar por corrupción, colusión, complicidad o abuso, su eliminación artera, su asesinato, su desaparición, es una frontera límite.

Hablo de policías, de fiscales, de jueces, en todos los órdenes y niveles de gobierno. No es solamente la persona del funcionario la que se vulnera, sino la función que representan.

Por ello, un atentado de este tipo se castiga con las penas máximas en cualquier país.

La organización Causa en Común ha registrado 2 mil 227 agentes del orden ultimados en los últimos años.

Hago votos para que el alto perfil de campañas negativas, que seguramente tendrá el proceso electoral en curso, no traspase la frontera entre la virulencia política verbal y la violencia física.

Pero también hago votos para que las familias de todos los agentes de seguridad y procuración de justicia caídas en el cumplimiento de sus deberes en todos estos años de guerra, no haya impunidad en esta guerra no convencional.

Que todos ellos encuentren justicia y paz interiores.

Buenas noches.

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